CADUCIDAD DE COSMÉTICOS: ¡¡NO TE CONFÍES Y CONSUME ANTES DE LA FECHA INDICADA!!

caducidadcosmeticosEste post se lo quiero dedicar a mi compañera y amiga Rocío, de la que ya os he hablado alguna otra vez en el blog, y que está convencida de que los productos de cosmética y maquillaje de la era del paleozoico se pueden seguir utilizando sin problema alguno. Y mira que le digo “Pero Rocío!! Tira eso ahora mismo y gasta lo que tienes cuando te lo compres!!” Pero, aun así, me sigue sorprendiendo con algún que otro producto descatalogado por el que yo creo que hasta pujarían los productores de “Cuéntame” y “Amar en tiempos revueltos” para conseguirlo 🙂 Vaaaaleee, no es tan exagerado, pero siempre me dice que le duuuuran y duuuran los productos, como las pilas del conejito, así que siempre le insisto en la importancia de tener los productos en buen estado, haciendo hincapié en que el secreto está, ni más ni menos, que en utilizarlos y consumirlos en el tiempo más que prudencial que indican los envases (he de confesar que alguno, o algunos, he tirado por no utilizarlos en ese tiempo… muy mal!!) Y es que, sí, los cosméticos caducan, no hay más que ver cómo cambia su textura, aspecto y olor cuando pasan los meses desde que los compramos. Siempre hay que fijarse en el dibujito de la foto, en el que se indica el número de meses que el producto se mantiene en estado óptimo desde el momento de su apertura. No obstante, yo tengo alguna base de maquillaje que pone 36M y yo creo que no están muy allá… y lo mismo con las máscaras de pestañas, que aunque pone 6 meses, normalmente a mí, a partir de los 3 y tras su uso diario, ya se me empiezan a poner raras… depende de cada marca. Por lo general, las caducidades más habituales en este tipo de productos son las siguientes: – Brillos de labios y Máscaras de ojos: Son los que menos duración tienen en perfecto estado, a los 6 meses empiezan a ponerse malos… Yo tengo en la ofi un brillo del año pasado que huele rarísimo y debe ir directo a la basura… Lo que más llama la atención en estos productos para saber que no están ya en buen estado es el olor en el caso de los brillos de labios, que huelen mal, muy raro, y la textura de las máscaras, que se quedan secas y con mal aspecto, aparte de perder su pigmentación a la hora del maquillado, que no pintan, vamos… – Coloretes: Los que tienen textura en mousse o gel duran 1 año abiertos, y al pasar este tiempo se observa en los mismos como gotitas de agua que salen de su composición, sus ingredientes se descomponen y las texturas se aislan entre ellas. Los coloretes en polvo pueden durar en buen estado hasta 3 años, por lo que es muy raro que se nos caduquen, ya que este plazo de tiempo es más que razonable como para haberlos gastado en ese tiempo. – Sombras de ojos: Lo mismo ocurre con ellas que con los coloretes, las sombras en textura líquida, mousse o gel, tienen un año de plazo para consumirse y que no caduquen, momento en que también aparece como “agüita” en su composición, mientras que las sombras en polvo tienen una duración de 24 meses en perfecto estado, poniéndose duras y secas, sin pintar, a partir de este momento en que ya no están en buen estado. – Bases de maquillaje: Al igual que los dos anteriores, las líquidas tienen un año de plazo desde el momento de su apertura para conservarse en perfecto estado, y a partir de entonces les aparece como un líquido aceitoso que indica que hay que reemplazarlas. Las bases en polvo y los polvos matificantes duran 3 años abiertos sin problema, y a partir de entonces también parece “como que no funcionan”, se vuelven duros, secos y difíciles de aplicar. – Lápices de ojos, barras de labios y pintauñas: Duran hasta 3 años desde su primera utilización, también es muy difícil que caduquen antes de ser consumidos, dada su larga duración en el tiempo. El secreto está en el sentido común: si vemos que un producto huele raro, tiene mal aspecto o ha cambiado su apariencia y es difícil su aplicación o diferente a cuando lo compramos… es que algo raro pasa… Más vale prevenir que curar, y no confiarnos! Dado que lo que está en juego es nuestra piel, nuestra propia imagen. Recuerdo hace muchos años que, haciendo inventitos de joven, se me pelaron los párpados porque utilicé una sombra de ojos de hacía tiempo y entonces sí que se me quedó una sombra de ojos perenne, la que me dejó de marca el desastre que me hice y que me costó tiempo recuperarme del mismo…!! Y lo que le digo siempre a Rocío, que gaste los productos que se compre!!! y si no, si no nos gusta lo que hemos comprado o no nos satisface el tono y vemos que no lo vamos a utilizar, siempre habrá una buena amiga, compañera de trabajo, hermana o vecina dispuestísima a utilizarlo antes de que caduque y tengamos que tirarlo a la basura!! 🙂