CONSEJOS PARA CONCILIAR EL SUEÑO Y DORMIR MEJOR

Dormir bien es uno de los mayores tesoros que podemos tener en la vida… y es que, después de muchos meses sin poder dormir por mi artritis, he recuperado el sueño ¡y hasta he vuelto a soñar! y he podido valorar el sueño más que nunca y darme cuenta de lo importante que es y de cómo afecta a la vida y la salud mental. Y es que, debido a mis dolores por mi espondiloartritis, no podía casi dormir, dormía un rato y me despertaba enseguida o estaba en vela hasta las 5 de la madrugada que me tenía que tomar algo para dormir porque no había manera… El hecho de no dormir me suponía luego estar todo el día siguiente agotada, dando tumbos sin ganas, más triste de lo habitual… y es que el sueño es la base de una vida feliz y una mejor salud, física y mental.

Después de esta experiencia con el sueño, os voy a dar algunos consejos que me han ayudado a dormir mejor y a recuperar mi sueño, aunque la clave es que tengo menos dolores con mi tratamiento biológico y al tener menos dolor duermo más y mejor, pero aun así hay algunas cosas que ayudan y deberíamos cuidar:

  • Mentalízate para ir pronto  a dormir. Yo hay días que prefiero aguantar hasta las 2 ó 3 de la madrugada porque pienso que así estoy más canasada y con más sueño y así voy a dormir mejor, pero para nada, al final duermes menos horas y te levantas cansado y con sueño, muy mal. Por ello hay que plantearse una hora máxima a la que debes irte a la cama, mi padre, por ejemplo, se pone el despertador a las 11 de la noche para acordarse de irse a dormir esa hora!
  • El móvil, en el salón. O donde quieras, pero no al lado de la cama, ni siquiera como despertador. Al final, te vas a la cama y te pones a jugar con el teléfono, revisar el Instagram o el WhatsApp… y te dan las tantas, además de que la luz de la pantalla del móvil le dice al cerebro que es de día y le cuesta más conciliar el sueño. Compra un despertador de los de toda la vida y deja el móvil cargando en el salón, al principio cuesta, pero luego se agradece!
  • Elige una buena ropa de cama. Parece una tontería, pero unas sábanas suaves y gustosas hacen maravillas al meterte en la cama, mientras que hay otras que rascan, tienen pelusas, no se ajustan bien… y estás toda la noche dando vueltas pensando en si te pica el cuerpo o la cara o si está llena de bolas o de pelos que atrae y se quedan pegados… Ya sabéis que siempre os recomiendo la ropa de cama de Burrito Blanco, una firma de ropa para casa de las de toda la vida, hasta mi novio me dice que ya no quiere otras sábanas que no sean de esta marca! Son muy gustosas y se nota la diferencia, y todo suma a la hora de estar a gusto a la hora de dormir.

  • Aplícate algún aceite relajante o de efecto calor, según las necesidades que tengas. Yo últimamente estoy utilizando un aceite de magnesio de Thalión antes de meterme en la cama que es una maravilla, me ayuda a dormir del tirón. Lo tengo siempre en la mesilla de noche, para que no se me olvide echármelo y así no me da pereza si voy a la cama tener que volver a levantarme a por él.
  • Utiliza alguna ayuda natural para dormir. En casos más especiales en los que crees que necesitas algo más para dormir, intenta dejar los diazepanes y demás a un lado, ya que generan mucha dependencia, y opta por ayudas naturales, siempre consultando antes con tu médico, quien valorará tu necesidad. Yo he utilizado en este tiempo Arkorelax Sueño de Arkopharma, un complemento a base de 5 ingredientes de origen vegetal (pasiflora, valeriana, lúpulo, melisa y amapola de california), además de melatonina y Vitamina B6, que me ha sentado fenomenal, ayudando en días más complicados para dormir, sin crearme dependencia ni dejarme dormida al día siguiente.

  • Por último, no te atiborres a cenar, toma una infusión calentita y dúchate con agua caliente antes de ir a dormir en lugar de por la mañana, algo que a mí también me cambia mucho, lo de la ducha por la noche me hace maravillas y me relaja muchísimo, quitando la tensión de todo el día.

Recuerda que tu sueño es oro y que no dormir bien pasa factura, así que si tú también eres de los del club del insomnio, pon en marcha estas pautas y prueba durante un mes seguido, ¡notarás la diferencia y te acostumbrarás al cambio!