ACEITES ESENCIALES: BENEFICIOS TERAPÉUTICOS Y COSMÉTICOS

Quienes me seguís desde hace tiempo sabéis que soy muy, muy fan de los aceites esenciales, y os los he recomendado mil veces para diferentes dolencias o problemas que me han pasado o que me pasan en mi día a día.

Los aceites esenciales se utilizan como aromaterapia, en cosmética o incluso en el propio cuerpo para aliviar diferentes problemas, pudiendo mejorar un sinfín de problemas corporales y emocionales.

Antes de contaros qué aceites esenciales utilizo, os voy a contar cómo los utilizo, ya que pueden utilizarse de muchísimas maneras:

  • Principalmente, los utilizo en el baño, lleno la bañera con sales de magnesio y echo aceite en el agua.
  • En las cremas faciales, según lo que necesite, si tengo la piel muy grasa, muy seca o con acné…
  • En el champú, si tengo el pelo demasiado graso o demasiado seco.
  • En difusores de aroma, según me vea el estado de ánimo o si estoy constipada o con dolor de cabeza.
  • Directamente en la piel, desde las articulaciones a los herpes que me salen tan a menudo en la boca.

¿Habéis visto de cuántas maneras de pueden utilizar? ¿Lo habíais pensado alguna vez?

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Ahora os voy a contar los principales aceites esenciales que utilizo, y para qué:

  • En la bañera suelo utilizar aceite de lavanda relajante, de árnica para los dolores o de rosa mosqueta o caléndula para hidratar la piel, ¡el efecto hidratante del aceite en el agua del baño es espectacular!
  • En las cremas faciales suelo añadir aceite de rosa mosqueta para hidratar, nutrir y mejorar la apariencia de líneas de expresión y arrugas. También utilizo aceite del árbol del té cuando tengo brotes de acné o granitos en el rostro, funciona de maravilla.
  • En el champú, al igual que con las cremas, suelo añadir unas gotas de aceite de árbol del té para los momentos en que noto el pelo más graso y se nota muchísimo, me dura mucho más limpio y la grasa desaparece. Cuando noto el cabello muy seco, como últimamente, añado aceite de argán para hidratarlo, y también lo suelo aplicar en seco para las puntas.
  • En difusores de aromas suelo utilizar aceite de lavanda para relajarme o de eucalipto cuando estoy resfriada, para combatir el catarro y respirar mejor.
  • Directamente en la piel, lo utilizo especialmente para mis dolores de la artritis, principalmente utilizo aceite de árnica, de hipérico o de gaulteria, que sirven para bajar la inflamación y el dolor, los utilizo en masajes sobre la zona dolorida o con compresas para que mantengan el calor y el efecto durante toda la noche, por ejemplo. También utilizo el aceite del árbol del té sobre los herpes o calenturas que me salen en los labios, antes utilizaba cremas o parches de la farmacia y lo cierto es que este aceite me va muchísimo mejor y me acelera mucho la curación.

Como veis, los aceites esenciales forman una parte muy protagonista en mi día a día y ya no concibo la vida sin ellos, ¡son una auténtica maravilla y los seguiré utilizando siempre!